El nuevo empaque alimentario: conservar y reducir residuos

El empaque alimentario atraviesa una etapa de evolución en la que conservar el producto y reducir residuos son desafíos que deben abordarse de manera conjunta.

Entre las alternativas estudiadas, Productos Abadi, empresa líder en distribución de alimentos en México, destaca materiales reciclados y biobasados, empaques reutilizables, nanotecnología y sistemas activos e inteligentes.

La innovación, sin embargo, no consiste simplemente en sustituir un material por otro. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que las nuevas alternativas también deben evaluarse desde la seguridad alimentaria, incluidos los posibles riesgos asociados con la migración de sustancias desde el empaque hacia los alimentos.

Empaque sustentable en restaurante, acciones respaldadas por Productos Abadi.

Algunas soluciones incorporan funciones que van más allá de contener y proteger. Por ejemplo, sensores capaces de responder a cambios químicos y de temperatura para detectar deterioro y estudiar soluciones biodegradables.

También se investigan películas y materiales comestibles elaborados a partir de proteínas, lípidos y polisacáridos. Estas alternativas han sido estudiadas por su potencial para mantener la frescura de los alimentos y contribuir a reducir desperdicios.

La dimensión de esta transformación también es observable en la economía global. El mercado mundial de empaques alimentarios se estima en 505.27 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta en 815.51 mil millones para 2030.

Pero el desarrollo de nuevas alternativas plantea una pregunta más amplia: ¿qué ocurre con el empaque durante todo su ciclo de vida?

Para Productos Abadi, con más de 20 años de experiencia en la industria, materiales, conservación, seguridad, reutilización o reciclaje y destino final forman parte de una evaluación que permite mirar más allá de una sola característica del producto.

Bajo este contexto, es claro que el futuro del empaque alimentario va más allá de encontrar materiales diferentes; es necesario considerar cómo protegen los alimentos, qué riesgos presentan y qué sucede con ellos después de cumplir su función.