Prevenir para cuidar: avances en inocuidad alimentaria

Actualmente, los sistemas alimentarios están evolucionando. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) identifica 44 innovaciones emergentes que podrían desarrollarse durante los próximos 25 años1. Además, señala que los nuevos sistemas de producción también traerán desafíos de inocuidad.

Esto resulta especialmente relevante si se toman en cuenta los retos ya existentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente 600 millones de personas enferman cada año por consumir alimentos contaminados y cerca de 420 mil mueren.

Ante este contexto, empresas del sector, como Abadi Distribución de Alimentos, reconocen que la prevención adquiere un papel central tanto para garantizar el bienestar del consumidor final como la competitividad en el mercado.

Personal con guantes y cofias en empresa que procesa alimentos. Abadi Distribución de Alimentos se alinea a estas prácticas de inocuidad.

En este sentido, se están desarrollando distintas metodologías de prospectiva para identificar anticipadamente nuevos riesgos y oportunidades relacionados con la inocuidad.

En materia de vigilancia, una de las más destacadas es la Inteligencia Artificial (IA). De acuerdo con la FAO, esta tecnología puede contribuir a la gestión de la inocuidad mediante enfoques preventivos basados en datos.

Bajo este escenario, Abadi Distribución de Alimentos, con más de dos décadas de experiencia en la industria, señala que la ciencia, la regulación y la evidencia forman parte de esta transición y resulta relevante emplearlas para respaldar una toma de decisiones responsable y adecuada.

Con esto en consideración, queda claro que la nueva frontera de la inocuidad va más allá de responder cuando aparece un problema. Resulta fundamental aprovechar los avances tecnológicos para aprender a detectar señales, anticipar riesgos y actuar antes de que lleguen al consumidor.